El vínculo con la depresión y la ansiedad
Es habitual que los trastornos alimenticios se manifiesten junto a cuadros de depresión mayor o un trastorno de ansiedad generalizada. En casos donde los síntomas no ceden, nos enfrentamos a una depresión resistente que requiere protocolos de intervención más profundos. Asimismo, la angustia por el control corporal puede detonar ataques de pánico recurrentes o alimentar un trastorno obsesivo compulsivo, donde los rituales con la comida se vuelven una forma de gestionar la incertidumbre. En la consulta en Mérida, evaluamos si estos episodios forman parte de trastornos del estado de ánimo más amplios o si son reacciones secundarias al desgaste físico y mental.